El Sol emite energía en forma de ondas electromagnéticas de distintas frecuencias, fundamentalmente en los rangos de la luz visible, ultravioletas e infrarrojos. Una pequeña fracción de esta energía es interceptada por la Tierra. La cantidad de energía que recibe nuestro planeta – antes de llegar a la atmósfera – por unidad de superficie se denomina constante solar y su valor es aproximadamente igual a 1367 W/m2, cuando es medida perpendicular a los rayos solares.